Orientación Sexual VS Identidad de Género, Tipos y Diferencias


marzo, 2022  ●  Relaciones y pareja  ●  0 comentarios

¿Qué significa pansexual? ¿Qué diferencia existe entre orientación sexual e identidad de género? ¿No tienes muy claro cuántos tipos existen y qué significan? ¡No te preocupes! Es algo bastante habitual. En realidad, no es un tema de conversación común entre la mayoría de personas. Aunque estamos cada vez más habituados a ver personas homosexuales o bisexuales en los medios de comunicación, lo cierto es que la diversidad sexual va mucho más allá de eso. La mayoría de personas no saben distinguir o reconocer todos los tipos de orientaciones porque, cada vez son más. Por eso a continuación haremos un repaso sobre los más habituales y hablaremos de lo que significa cada concepto. ¡Presta atención!

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La sexualidad y la identidad de género han sido durante mucho tiempo temas tabú. La falta de información y divulgación que ha existido al respecto dificulta su conocimiento y su pleno entendimiento. No obstante, durante las últimas décadas hemos podido experimentar un período de normalización y “re-educación” que ha derivado en una sociedad más abierta, consciente y respetuosa con la diversidad.

Habrás podido darte cuenta de que cada vez son más las acepciones, categorías y definiciones para designar las preferencias, estilos de vida o formas de ser de las personas. Si no estás muy puesto en el tema, lo más probable es que acabes perdiéndote y llegue un punto en el que te cueste seguir el hilo. Por eso, a continuación, repasaremos las tendencias sexuales e identidades de género más generales que existen dentro del colectivo LGBT. ¡Toma nota!

 

Qué es la orientación sexual

La orientación sexual es la forma de construir y expresar relaciones de afecto, erotismo o deseo entre las personas. Aunque convencionalmente estas quedaban relegadas a los vínculos sexoafectivos establecidos entre un hombre y una mujer, con el paso del tiempo, la divulgación científica ha puesto de manifiesto la existencia de un espectro más amplio. El ser humano, desde el punto de vista genético, social y psicoemocional, puede experimentar atracción por otros seres humanos dentro de un espectro más amplio de posibilidades.

En este sentido, el concepto de orientación sexual es indisoluble del término diversidad sexual. La aparición y el uso de esta palabra supone, de forma directa, el cuestionamiento de la heteronormatividad (es decir, la creencia de que lo único que existe son las relaciones sexuales y románticas entre hombres y mujeres).

En consecuencia, podemos encontrar diferentes tipos de orientación sexual. Aquella en la que una persona experimenta atracción únicamente por personas de su sexo contrario, hasta otras manifestaciones que abarcan la atracción por personas del mismo sexo o personas de género no binario. En definitiva, podríamos concluir con que la orientación sexual es la capacidad de cada persona para sentir atracción emocional, afectiva y sexual por otra persona.

Qué es la identidad de género

Para entender el concepto de identidad de género es necesario tener en cuenta que el sexo y el género son cosas diferentes. Mientras que el sexo responde a cuestiones bilógicas o puramente fisiológicas, el género responde a una construcción social y, en cierto modo, cultural. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que el sexo viene marcado por los órganos genitales y viene dado por la naturaleza. El género, en cambio, está formado por los rasgos emocionales, afectivos, intelectuales o de comportamiento que son atribuidos por la sociedad a los hombres o a las mujeres.

En este sentido, el género es la forma en que se experimenta la identidad asociada (o no) al sexo. En consecuencia, la identidad de género es la forma en la que el ser humano percibe su propio género y la forma en la que vive y se relaciona con él sin que ésta se vea condicionada por su sexo. En otras palabras, la identidad de género es la forma en que un ser humano se percibe a sí mismo como ser sexual y los sentimientos que ello conlleva.

Está relacionada con la forma en que vivimos y sentimos nuestro cuerpo desde la experiencia puramente personal pero también en la forma en que lo expresamos y lo llevamos al ámbito público o social. Por un lado, es la forma íntima e individual en que convivimos con nuestro género y que, podría o no corresponder con el sexo bilógico (o genital) con el que nacimos. Por otro, la forma en que lo manifestamos a través de nuestro vestuario, nuestra apariencia física, nuestras preferencias y nuestro estilo de vida.

Cada persona posee una identidad de género única, aunque lo cierto es que la mayoría de seres humanos se identifican como cisgénero, es decir, identifican su género con los órganos genitales con los que han nacido y con el sexo biológico que la naturaleza les ha proporcionado. No obstante, existen otras identidades de género más minoritarias como, por ejemplo, la transexualidad.

 

Diferencias entre la orientación sexual y la identidad de género

Uno de los rasgos que comparten en común la identidad de género y la orientación sexual es que se enmarcan dentro del concepto de diversidad sexual. Esto significa que ambas pueden manifestarse de múltiples formas y que forman un espectro de diferentes posibilidades.

Por otro lado, ambas acepciones a menudo se relacionan de forma equívoca con los comportamientos sexuales. No obstante, lo cierto es que hacer eso es algo reductor porque tanto la orientación sexual como la identidad de género, abarcan otros aspectos del ser humano que no tienen porqué estar relacionados con las prácticas sexuales.

A diferencia de lo que se tiende a pensar, la orientación sexual no sólo está vinculada a la atracción de tipo sexual. En realidad, también está relacionada con la atracción que los seres humanos experimentan a nivel psicoemocional, afectivo o romántico. Por otro lado, la identidad de género abarca dimensiones que van más allá del rol con el que una persona se identifique dentro de las relaciones sexuales o afectivas. La forma en que una persona se auto percibe física y culturalmente, son algunos ejemplos.

Una mujer transexual, por ejemplo, no sólo se auto percibe como mujer dentro de las relaciones románticas o las prácticas sexuales. También se identifica con mujer en el término social de la palabra, es decir, su estilo de vida, sus preferencias, su personalidad y su forma de relacionarse con el mundo están enmarcadas dentro de lo que culturalmente se entiende como “mujer”.

Entonces, ¿en qué se diferencian la orientación sexual y la identidad de género? Podríamos decir que la principal diferencia que existe entre ambos conceptos, es que la orientación sexual está más relacionada con la forma de establecer relaciones sociales y sexoafectivas con otras personas. La identidad de género, por otro lado, está más relacionada con la autopercepción de las personas y no sólo repercute en las relaciones sociales o en la forma de establecer relaciones o sentir atracción por otros seres humanos. Existe una enorme diversidad de manifestaciones y, con el paso del tiempo, se van agregando nuevas definiciones.

Cuándo y cómo se desarrolla la identidad de género

El desarrollo de la identidad de género se produce en diferentes fases. Aproximadamente sobre los dos años, los niños adquieren conciencia de las diferencias físicas que existen entre los hombres y las mujeres. Se cree que antes de cumplir los tres años pueden identificarse a sí mismos como hombres o como mujeres con relativa facilidad. No obstante, dicha percepción se asienta de forma estable a partir de los cuatro años aproximadamente.

De forma simultánea, comienzan a aprender cuáles son los roles de género asociados a cada sexo. Según la literatura científica disponible, los niños que confirman su identidad de género no binaria o no cisgénero adquieren conocimiento de ello al mismo tiempo y con la misma claridad que sus pares cisgénero. No obstante, lo cierto es que a menudo encuentran más problemas a la hora de manifestarla abiertamente. El hecho de que su identidad de género sea menos común se une a que, en general, existe poca información al respecto.

Lamentablemente, esto repercute de forma negativa en muchas ocasiones y se traduce en experiencias traumáticas fruto de la discriminación y la presencia de prejuicios dentro del ámbito público de nuestra sociedad. Sin embargo, manifestar y expresar la identidad de género es un derecho básico. En la Convención de los Derechos del Niño, se recoge el derecho a expresar la identidad de género en libertad durante la infancia.

Tipos de identidades de género

#1 Cisgenerismo

Las personas cisgénero o cis son aquellas que identifican su género con su sexo biológico, es decir, con los genitales con los que han nacido. Una persona que nace con órganos masculinos y que se identifica como hombre es una persona cisgénero. Esta es la identidad de género más habitual y, entre todas las que componen esta selección, la única de alcance masivo. La mayoría de personas son cisgénero y, por ello, durante mucho tiempo se ha creído que la única forma de entender la identidad de género era el cisgenerismo basado en el binarismo (hombres que nacen hombres y mujeres que nacen mujeres).

#2 Transexualidad

Las personas transexuales o transgénero son aquellas que no identifican su género con su sexo biológico. Una persona que nace con órganos masculinos y que se identifica como mujer es una persona transexual. En este contexto, podríamos decir que existen hombres con vulva así como mujeres con pene. En la transexualidad los órganos genitales biológicos no determinan la identidad de género. A menudo se tiende a utilizar la palabra trans en lugar de transexual o transgénero por ser un término menos invasivo y, por lo tanto, susceptible de discriminación.

#3 Género no binario

Para comprender el género no binario es preciso definir el concepto de binarismo. El binarismo es un criterio que distingue el género de los seres humanos en dos polaridades opuestas y excluyentes, es decir en los géneros masculino y femenino. Cuando una persona no se siente identificada con ninguna de estas dos categorías se considera no binaria.

La existencia de este espectro de la identidad de género ha supuesto la aparición del género neutro a nivel lingüístico. En el ámbito angloparlante se ha hecho bastante habitual el uso de pronombres que no responden a ningún género específico. Podemos ver en redes sociales cómo muchas personas de género no binario se autoidentifican con pronombres como she/they, he/they o they/them (en lugar de los pronombres she/her o he/his).

En el mundo hispanohablante han aparecido variaciones con terminaciones en la letra “e”. Así podemos encontrar pronombres neutros como elle, elles o unes. Este tipo de referencias resultan importantes para las personas de género neutro que, aunque en ocasiones puedan presentar una apariencia predominantemente masculina o femenina, en realidad no se identifican a sí mismos de una forma binaria.

#4 Género fluido

Existen personas que pueden desplazarse entre las dos polaridades de género. En consecuencia, experimentan su identidad dentro del espectro que existe entre ambas. Las personas de género fluido no adaptan su apariencia o su estética a un género determinado de forma permanente sino que fluyen de forma dinámica entre el género masculino y femenino. El género no binario se diferencia del género fluido en que el primero no se identifica con lo femenino o lo masculino frente al segundo que sí puede identificarse con alguna de estas plaridades y moverse entre ellas.

#5 Intersexualidad

La intersexualidad constituye un espectro de la identidad que viene definido por cuestiones biológicas y que de hecho es de origen puramente genético. Las personas intersexuales nacen con unos órganos genitales que presentan una morfología ambigua que dificulta la identificación de su sexo en el momento de nacer. A menudo presentan genitales cuya apariencia superficial está a medio camino entre la vulva y el pene.

 

Tipos de orientación sexual

#1 Heterosexualidad

La heterosexualidad se da cuando una persona experimenta atracción sexual y afectiva exclusiva y únicamente por personas del género opuesto al suyo. Los hombres que sienten atracción sólo por las mujeres y las mujeres que sienten atracción sólo por los hombres entran dentro de esta categoría. Al igual que ocurre con el cisgenerismo, la heterosexualidad es la orientación sexual más común (y la única mayoritaria de las que integran esta selección).

#2 Homosexualidad

Se da cuando una persona únicamente se siente atraída física y emocionalmente por las personas de su mismo género. Esta categoría abarca los conceptos de gay (para designar a aquellos hombres que únicamente sienten atracción afectivo-sexual por hombres) y lesbiana (aquellas mujeres que sólo se sienten atraídas por mujeres). Dentro de las orientaciones sexuales minoritarias, la homosexualidad es la más común.

#3 Bisexualidad

Cuando la atracción emocional y física se experimenta por ambos géneros. Son bisexuales aquellas personas que la experimentan indistintamente tanto por hombres como por mujeres. Algunos estudios sugieren que todos los seres humanos son bisexuales y que, en última instancia, pueden experimentar atracción sexoafectiva por hombres y mujeres. No obstante, se trata de una hipótesis de la que no existen evidencias al respecto.

#4 Asexualidad

Existen personas que no experimentan deseo sexual por otras personas. No obstante, la asexualidad no es un concepto absoluto ni radical. Existen diferentes grados. Algunas personas asexuales pueden sentir atracción sexual por otras en momentos puntuales. La asexualidad es una orientación que únicamente determina el ámbito sexual. Esto significa que las personas asexuales sí pueden experimentar atracción afectiva y establecer relaciones románticas.

#5 Arromanticismo

También podemos encontrar un espectro opuesto a la asexualidad en el que una persona puede experimentar deseo y atracción sexual pero no puede experimentar ningún tipo de atracción afectiva o establecer vínculos emocionales de tipo romántico. Las personas arrománticas tienen un estilo de vida con una fuerte tendencia al individualismo y a la independencia.

#6 Queer

Puede abarcar a todas aquellas orientaciones sexuales e identidades de género que no se adaptan a las opciones convencionales o mayoritarias. Esto es, aquellas personas que no se identifican como personas cisgénero o heterosexuales. Una persona queer se sitúa en el espectro minoritario y, por lo tanto, abarca la homosexualidad, la bisexualidad, la transexualidad, el género fluido, el género no binario, la intersexualidad y, en general, todas aquellas categorías que entran dentro del acrónimo LGBTI(Q)A.

Por otro lado, la letra Q dentro del acrónimo LGBT también puede representar a aquellas personas que se encuentran en un período de cuestionamiento de su identidad de género o su orientación sexual y que, por lo tanto, no tienen claras sus preferencias o su autoconcepto.

#6 Androsexualidad

Se refiere a aquellas personas que únicamente pueden experimentar atracción sexual o afectiva por las personas masculinas. No obstante, esta atracción no queda necesariamente limitada a los hombres cisgénero y puede producirse con personas que no son hombres (desde el punto de vista biológico o social) pero que tienen apariencia de hombres, o bien, rasgos físicos o emocionales culturalmente asociados al hombre.

#7 Ginosexualidad

Se traduce como una atracción sexoafectiva por aquellas personas que son femeninas. Al igual que ocurre con la androsexualidad, esta atracción no queda limitada a las mujeres cisgénero. Las personas ginosexuales pueden verse atraídas por personas que no son mujeres (o que, al menos no lo son desde el punto de vista biológico o social) pero que tienen apariencia de mujeres.

#8 Demisexualidad

Está orientación está vinculada a la asexualidad. Las personas demisexuales sólo pueden sentir atracción física por una persona si antes han experimentado una atracción emocional o romántica por ella. Es decir, la atracción sexual se convierte en una consecuencia de la atracción afectiva. Este tipo de orientación cede una gran importancia a las emociones y al componente afectivo. Hasta tal punto que la atracción sexual depende de este.

#9 Skoliosexualidad

Se produce cuando una persona experimenta atracción sexoafectiva por aquellas personas que cuentan con una identidad de género no binaria o no cisgénero. Los skoliosexuales se se sienten atraídos predominantemente por las personas queer, transgénero, de género fluido o no binarias. La androginia o la ambivalencia son elementos que se convierten en factores de atracción, hasta el punto de definir sus preferencias a la hora de establecer vínculos sexo afectivos con otros seres humanos.

#10 Pansexualidad

Se da cuando se experimenta atracción sexual y afectiva por todo tipo de personas. A diferencia de la bisexualidad (en donde las personas se sienten atraídas por los hombres y las mujeres), la pansexualidad también abarca la atracción por aquellas personas que se salen del binarismo, es decir, aquellas que son de género fluido o no binarias. Podríamos decir, que la pansexualidad es la orientación sexual más abierta que existe dentro del espectro de la diversidad sexual.

Conclusión: Orientación sexual e identidad de género se basan en la diversidad

Existe un amplio espectro de posibilidades en la forma de experimentar la atracción y las relaciones sexoafectivas, pero también, en la forma de autopercibirnos y autoidentificarnos. Aunque existen tipologías más generalizadas y habituales entre el grueso de la población, como por ejemplo, la heterosexualidad y el cisgenerismo, también hay cabida para otro tipo de manifestaciones que no tienen porqué estar orientadas a la procreación como tal o circunscritas dentro de los parámetros culturales clásicos de género: El binarismo hombre-mujer.

Tomar conciencia sobre ello, no sólo nos ayuda a construir una sociedad más igualitaria y respetuosa, sino también a conocer más sobre nuestra propia naturaleza o las relaciones que existen entre los factores genéticos, los sociales y los psicoemocionales. Aunque existe una mayor visibilidad de estos espectros, aún sigue existiendo una gran desinformación al respecto. En realidad, no hay nada de malo en el hecho de establecer relaciones que se salgan de la generalidad o en desarrollar un autoconcepto que se aleja de los parámetros convencionales.

¿Qué te ha parecido nuestra guía sobre los tipos de orientación sexual e identidad de género? ¿Te sientes identificado con alguno de ellos? ¿Los conocías todos? ¿Tienes alguna experiencia que contar? ¿Te has quedado con alguna duda o pregunta? Entonces te pedimos que dejes un comentario. Da igual que sea un simple gracias, nos alegraremos mucho de leerlo y responderlo.

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